El 23 de julio de 2011 se dió la noticia que Amy Winehouse había muerto. Su entonces guardaespaldas la encontró sin vida en el cuarto de habitación que se había hospedado. Las causas: Una ingesta de alcohol muy grande que le provocó que su cerebro dejara de enviarle señales al cuerpo. Amy moría así para entrar al ‘Club de los 27’.
El mundo había perdido una gran artista, alguien que desgraciadamente ya estaba mal. Problemas muy graves con las drogas y el alcohol se volvieron la nota con las que Amy aparecía en los titulares de periódicos y sitios en internet, sin embargo, nadie pensaba que eso sería lo que la llevaría a perder la vida.
Durante mucho tiempo, la británica batalló con problemas de adicciones, las cuales surgieron por sus relaciones sentimentales y problemas en general. Incluso, su papá Mitch, culpa directamente a Blake Fielder-Civil, su ex marido y a quien conoció en 2005, de haberla introducido en el mundo de las drogas, dijo en una entrevista con Vanity Fair.
Tristemente, el momento del declive que terminaría con Amy Winehouse, fue el el 18 de junio de 2011. En ese entonce tenía una presentación en Belgrado, Serbia, donde cerca de 20 mil personas esperaban. Amy no pudo cantar y estaba tambaleante. Todo eso causó abucheos y enfurecimiento del público. Nadie lo creía.
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Después de eso, la cantante canceló todas las fechas posteriores que tenía pactadas. El público pensó que eso sería una salida para poder recuperarse, pero no fue así… Amy se hundió en la depresión de la que nadie sacaría.
Así, la noche del 22 de julio del 2011, Amy Winehouse se fue dormir después de haber bebido tres botellas de vodka, mismas que se encontraron en la habitación que se halló el cuerpo de la cantante.
A los 27 años, Amy ingresaría al conocido “Club de los 27”, donde figuran nombres de otros músicos como Kurt Cobain, Jimi Hendrix, Janis Joplin y Jim Morrison, quienes murieron a los 27 años.