Alice Cooper explica cómo el asesinato de John Lennon cambió al rock
La muerte de John Lennon en diciembre de 1980 dejó una huella profunda en el mundo de la música, y Alice Cooper recuerda que el asesinato cambió la manera en que muchos artistas percibían su propia seguridad. El legendario músico estadounidense contó que comenzó a llevar un arma después de aquel crimen, una decisión que también estuvo relacionada con el impacto previo de los asesinatos cometidos por la familia de Charles Manson. Sus declaraciones recuperan el clima de temor que se extendió entre varias figuras del rock cuando la violencia dejó de parecer una amenaza lejana.
Alice Cooper también relaciona su temor con los crímenes de Charles Manson

Alice Cooper recordó que se encontraba trabajando en material musical junto al productor Roy Thomas Baker cuando se enteró de la muerte de Lennon, ocurrida el 8 de diciembre de 1980 en Nueva York. La noticia lo dejó incrédulo: le costaba comprender por qué alguien atacaría a un músico asociado con canciones y mensajes pacifistas. En sus recuerdos, el impacto fue inmediato y el ambiente se volvió difícil de asimilar. Para Cooper, aquel episodio representó un antes y un después en la percepción de vulnerabilidad que compartían músicos famosos, incluso lejos de los escenarios.
En una entrevista reciente, Alice Cooper explicó que la reacción entre sus conocidos fue comenzar a tomar precauciones que antes no consideraban necesarias. Según relató, él también empezó a portar un arma porque el asesinato de Lennon hizo que muchos músicos sintieran que podían convertirse en objetivos. La preocupación no se limitaba a una figura concreta: el hecho de que un admirador pudiera atacar a una celebridad sacudió la sensación de seguridad que acompañaba a la fama. Cooper también recordó que David Bowie hablaba con frecuencia de ese temor, aunque él prefería no alimentar esas conversaciones.
El cantante explicó que la muerte de Lennon no fue el único acontecimiento que lo llevó a considerar su seguridad personal. Años antes, los asesinatos perpetrados por integrantes del grupo de Charles Manson habían provocado inquietud en su entorno. Cooper vivía relativamente cerca de los lugares asociados con aquellos crímenes y recordaba que esa proximidad le había generado preocupación. Al hablar de su decisión de llevar un arma, mencionó ambos episodios como momentos que alteraron su percepción del peligro. Su testimonio refleja el miedo que podía extenderse entre las celebridades ante hechos violentos de gran repercusión.
Las declaraciones también permiten entender la relación personal que existía entre Alice Cooper y John Lennon. Ambos coincidieron en los círculos musicales y sociales de los años setenta, cuando compartían espacios con otros artistas en Los Ángeles y Nueva York. Cooper recordó a Lennon como una figura carismática y difícil de olvidar, aunque sus posturas sobre algunos asuntos no siempre coincidieran. La noticia de su asesinato, por eso, no fue simplemente la muerte de otro músico famoso. Para Cooper y otros colegas, significó perder a alguien de su propio entorno y enfrentarse a una realidad que hasta entonces parecía improbable.
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La historia vuelve a cobrar relevancia con las conversaciones que Alice Cooper ha mantenido alrededor de sus memorias, Devil on My Shoulder, en las que repasa episodios personales de su carrera y sus encuentros con otras leyendas del rock. El músico también ha hablado abiertamente sobre sus problemas con las adicciones y los cambios que transformaron su vida. Su recuerdo de los días posteriores al asesinato de Lennon añade una perspectiva íntima a uno de los episodios más dolorosos de la música popular. Décadas después, el relato de Cooper muestra cómo aquel crimen modificó la percepción de seguridad entre sus colegas.