David Gilmour y una vieja herida dentro de Pink Floyd
La historia de Pink Floyd está llena de obras maestras, pero también de tensiones creativas que nunca terminaron de sanar. En ese contexto, una revelación reciente volvió a colocar a David Gilmour y Roger Waters en bandos opuestos. El guitarrista y cantante británico acusó a su excompañero de haber tomado ideas musicales del influyente músico folk Roy Harper, una afirmación que suma un nuevo capítulo a décadas de conflictos internos.
David Gilmour, Roy Harper y el origen de la controversia

Lejos de tratarse de un simple rumor, la acusación resurge a partir de testimonios directos de Roy Harper, figura clave del folk británico de los años sesenta y setenta, quien convivió creativamente con Pink Floyd durante la grabación de Wish You Were Here. Según Harper, David Gilmour fue claro y frontal al señalar que Roger Waters había replicado ideas surgidas en ese entorno creativo compartido.
Durante las sesiones en los estudios Abbey Road, Roy Harper trabajaba en su propio material mientras Pink Floyd atravesaba un bloqueo artístico con “Have a Cigar”. Fue entonces cuando David Gilmour invitó a Harper a interpretar la canción, dando como resultado una de las voces más icónicas del álbum. Esa cercanía artística, sin embargo, habría sembrado el terreno para fricciones posteriores.
Harper ha relatado que Gilmour lo acusó en más de una ocasión, y de forma directa, de que Waters había tomado prestadas ideas musicales. No se trata de una denuncia formal ni de señalamientos puntuales sobre fragmentos específicos, pero sí de una percepción que revela cómo la línea entre influencia y apropiación se volvió difusa dentro de Pink Floyd.

Esta revelación refuerza la postura que David Gilmour ha sostenido en años recientes: no existe posibilidad de reconciliación artística con Roger Waters. Las diferencias, según el guitarrista, no son solo musicales, sino éticas y personales, arrastradas desde los años más intensos de la banda y amplificadas con el paso del tiempo.
Roy Harper, por su parte, ha optado por una mirada más conciliadora. Reconoce que compartir espacios creativos implica absorber influencias y aprender del otro, especialmente cuando se pertenece a la misma generación musical. Aun así, su testimonio confirma que la acusación de Gilmour fue real y explícita.
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Más allá del conflicto, la figura de Harper permanece como un eslabón fundamental en la historia de Pink Floyd. Su interpretación en “Have a Cigar” no solo resolvió un problema creativo puntual, sino que también dejó al descubierto las tensiones que acompañaron el ascenso de una de las bandas más influyentes del rock. Hoy, la voz de David Gilmour vuelve a poner sobre la mesa una verdad incómoda: detrás de los discos legendarios, hubo batallas creativas que nunca se apagaron.
En resumen:
- David Gilmour acusa a Waters de copiar ideas
- Roy Harper confirma la acusación públicamente
- Todo ocurrió en la era Wish You Were Here
- Abbey Road fue el epicentro creativo
- El conflicto refuerza la ruptura definitiva
- Pink Floyd, genio musical y tensiones eternas