Kurt Cobain y un expediente que, según un exoficial, fue mal investigado
Más de tres décadas después, la muerte de Kurt Cobain vuelve a sacudir al mundo de la música. Esta vez no se trata de teorías en foros ni de especulación entre fans, sino de las declaraciones de un exalto mando policial que asegura haber revisado el expediente completo y llegar a una conclusión inquietante: la evidencia física no respalda la versión oficial del suicidio.
El vocalista de Nirvana murió el 5 de abril de 1994 en su casa de Seattle, a los 27 años. Desde entonces, el caso ha sido objeto de debate constante, pero ahora una nueva voz con experiencia directa en investigaciones criminales reabre la discusión desde un ángulo distinto.
Kurt Cobain: las inconsistencias forenses que siguen generando dudas

Neil Low, capitán retirado con más de 50 años de servicio en la Seattle Police Department, aseguró que tuvo acceso total al caso en 2005 por instrucción de sus superiores. Tras revisar pruebas, informes y fotografías, sostiene que la investigación original presenta errores graves que habrían condicionado todo el proceso desde el inicio.
Para Low, el principal problema fue la rapidez con la que se instaló la narrativa del suicidio ante la prensa. Según explica, una declaración temprana de una portavoz policial, antes de agotar los protocolos, habría influido directamente en cómo se interpretaron las pruebas posteriores. “Las suposiciones tempranas moldean toda la investigación”, afirmó, subrayando el riesgo del error humano en casos de alto impacto mediático.
Entre los puntos que más inquietan al exinvestigador están ciertos detalles forenses. Low cuestiona fotografías donde las manos del cantante aparecen inusualmente limpias, algo que, según su experiencia, no coincide con el tipo de herida descrita en el informe oficial. También señala que, aunque los perdigones fueron contabilizados, el impacto habría generado una dispersión mucho mayor de restos biológicos.

Otro aspecto que considera alarmante es la falta de documentación clara sobre procedimientos básicos, como la recolección de ADN o el raspado de uñas. Para Low, estas omisiones no prueban automáticamente un homicidio, pero sí dejan vacíos que, en un caso de esta magnitud, nunca debieron existir.
La versión oficial sostiene que Cobain se quitó la vida y que una nota fue clave para cerrar el caso. Esa conclusión sigue vigente hasta hoy, y las autoridades han reiterado en distintas ocasiones que no hay elementos nuevos para reabrir la investigación. Sin embargo, Low afirma que cambió de postura tras analizar el expediente completo y que la evidencia, tal como está registrada, no apunta al suicidio.
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Retirado desde 2018, el exoficial publicó un libro donde expone su análisis y reflexiona sobre cómo los errores humanos pueden marcar para siempre una investigación. Sus declaraciones no modifican el estatus legal del caso, pero sí vuelven a encender un debate que, para muchos, nunca terminó.