Las canciones de Ringo Starr que definieron su etapa solista
Después de la separación de The Beatles, Ringo Starr construyó una trayectoria musical propia que suele quedar eclipsada por la historia del cuarteto de Liverpool. Sin embargo, el baterista desarrolló una carrera solista con discos, colaboraciones y canciones que demostraron que su identidad artística no dependía exclusivamente de la banda. Desde sus primeros lanzamientos en los años setenta hasta sus trabajos posteriores, Starr mantuvo una relación constante con el rock y el pop. Entre toda esa producción destacan cinco canciones que ayudan a entender cómo transformó su personalidad, humor y estilo en una propuesta independiente.
Ringo Starr y las colaboraciones que ampliaron su legado

Uno de los primeros grandes momentos de Ringo Starr llegó con “It Don’t Come Easy”, publicada como sencillo en 1971. La canción fue escrita principalmente por Starr y George Harrison, quien además participó en la grabación. El tema tuvo un papel importante en el comienzo de su carrera después de The Beatles y consiguió convertirse en uno de sus mayores éxitos como solista. Su estructura directa, el carácter melódico y la participación de músicos cercanos al entorno beatle ayudaron a establecer el sonido con el que Starr comenzaría a construir su nueva etapa profesional.
Otra pieza fundamental en la discografía de Ringo Starr es “Photograph”, lanzada en 1973 como parte del álbum Ringo. La composición nació de una colaboración entre Starr y George Harrison y rápidamente se convirtió en uno de los temas más reconocibles de su carrera. La canción también refleja una de las características que acompañaron al músico durante buena parte de su trayectoria: su capacidad para trabajar rodeado de grandes nombres sin perder una personalidad sencilla y reconocible. “Photograph” llegó al primer lugar del Billboard Hot 100 en Estados Unidos y consolidó el éxito comercial de su etapa solista.

Dentro de esa misma etapa aparece “You’re Sixteen”, una canción escrita por los hermanos Sherman y grabada originalmente por Johnny Burnette en 1960. La versión de Ringo Starr fue producida por Richard Perry e incluida en Ringo, convirtiéndose posteriormente en otro número uno para el músico en Estados Unidos. La grabación contó además con la participación de Harry Nilsson. Su éxito demostró que Starr podía reinterpretar material ajeno y convertirlo en parte de su propio repertorio sin necesidad de recurrir directamente al sonido de The Beatles.
Años después, Ringo Starr continuó explorando distintos registros con “Wrack My Brain”, escrita y producida por George Harrison para el álbum Stop and Smell the Roses, publicado en 1981. El sencillo mostró una faceta más cercana al pop de comienzos de los ochenta y mantuvo la conexión creativa entre ambos exintegrantes de The Beatles. Harrison no fue el único Beatle presente en la trayectoria posterior de Starr: Paul McCartney también colaboró en diferentes proyectos. Esa red de amistades musicales permitió que su carrera solista conservara vínculos con su pasado sin quedar definida exclusivamente por él.
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Entre las canciones que completan esta selección también aparece “Back Off Boogaloo”, publicada originalmente en 1972 y posteriormente incluida en recopilaciones y reediciones de la obra de Ringo Starr. El tema nació durante una etapa de gran actividad para el baterista y se convirtió en uno de sus sencillos más recordados de los primeros años de su carrera independiente. Con una producción más contundente y un ritmo marcado, la canción se alejó de la imagen más relajada que muchas veces se asociaba con Starr. Su repertorio demuestra así que el músico tuvo diferentes facetas más allá de su papel histórico detrás de la batería de The Beatles.
La carrera solista de Ringo Starr no alcanzó la dimensión cultural de The Beatles, pero sí construyó un catálogo con identidad propia y momentos de gran éxito. “It Don’t Come Easy”, “Photograph”, “You’re Sixteen”, “Wrack My Brain” y “Back Off Boogaloo” representan distintas etapas de ese recorrido y muestran su capacidad para trabajar con compositores, productores y músicos de primer nivel. Más de cinco décadas después del inicio de su carrera independiente, estas canciones siguen funcionando como una puerta de entrada a una faceta que merece ser escuchada más allá de su historia como Beatle.