Paris Jackson cuenta cómo vivió la terapia electroconvulsiva
Paris Jackson habló públicamente sobre uno de los momentos más difíciles de su vida y reveló que recurrió a terapia electroconvulsiva después de atravesar un episodio de depresión severa. La cantante, hija de Michael Jackson, contó que recibió nueve sesiones durante un periodo de tres semanas y explicó cómo esta experiencia influyó incluso en la creación de su segundo álbum, Happiest Day of My Life. Con 28 años, Paris Jackson decidió compartir detalles de aquel proceso durante una conversación en el podcast On Purpose, conducido por Jay Shetty, donde también habló de su recuperación.
Paris Jackson transforma una etapa difícil en parte de su historia

La artista explicó que antes de recurrir a este tratamiento había probado diferentes alternativas para enfrentar su depresión y otros problemas de salud mental. Entre ellas mencionó medicamentos, terapia dialéctica conductual, EMDR, estimulación magnética transcraneal y estancias en instituciones especializadas. Paris Jackson señaló que algunas de estas opciones le proporcionaron alivio temporal o ayudaron con determinados síntomas, pero no consiguieron los resultados que esperaba frente a la depresión. Finalmente, su psiquiatra le planteó la posibilidad de utilizar terapia electroconvulsiva como una alternativa dentro de su proceso de atención.
Durante la entrevista, Paris Jackson describió algunos efectos que experimentó después de las sesiones, entre ellos episodios de pérdida de memoria. La cantante recordó que llegó a encontrarse con amigos y posteriormente no podía recordar algunas de esas visitas o conversaciones. También explicó que su recuperación no dependió exclusivamente de la terapia electroconvulsiva y que actualmente combina distintas herramientas para mantener un proceso que considera sostenible. Su intención, según relató, es evitar depender de sesiones periódicas durante el resto de su vida y continuar buscando estrategias que le permitan cuidar su bienestar.

La experiencia también quedó reflejada en la música de Paris Jackson. La portada de su segundo álbum, Happiest Day of My Life, incluye una referencia visual al procedimiento mediante un protector bucal, convirtiendo un episodio personal en parte del concepto artístico del disco. La cantante explicó que el tratamiento tuvo efectos positivos sobre su depresión, aunque también implicó consecuencias que hicieron complejo el proceso. Paris Jackson ha decidido hablar de este periodo desde una perspectiva personal, sin presentar su experiencia como una solución universal para quienes atraviesan problemas similares.
Actualmente, Paris Jackson mantiene un enfoque que combina diferentes herramientas de atención y bienestar. También trabaja con un especialista conductual para abordar el trastorno obsesivo-compulsivo que mencionó durante la conversación. La artista señaló que continúa explorando recursos que le permitan mantener estabilidad a largo plazo y destacó que lleva seis años sobria. Su relato muestra una etapa de su vida que durante mucho tiempo permaneció lejos de los reflectores y que ahora decidió abordar públicamente como parte de una historia personal marcada por la búsqueda de ayuda y recuperación.
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La revelación de Paris Jackson añade una nueva dimensión a la imagen pública de una artista que ha crecido bajo una enorme exposición mediática desde su infancia. En lugar de limitar su relato a la fama de su padre, la cantante ha utilizado su música y sus entrevistas para hablar de experiencias personales que han influido en su identidad. Su decisión de contar este episodio también permite entender el contexto detrás de algunas referencias presentes en su trabajo. Para Paris Jackson, aquella etapa forma parte de un proceso que continúa y que ha decidido compartir desde una perspectiva íntima y personal.