Jimi Hendrix y el caótico final de su último concierto
Jimi Hendrix fue una figura revolucionaria sobre el escenario, pero uno de los recuerdos más recientes compartidos por quien trabajó a su lado muestra una faceta mucho más cercana del guitarrista. Eric Barrett, quien fue roadie y confidente del músico entre 1968 y 1970, recordó las últimas palabras que Hendrix le dirigió tras su último concierto oficial. El episodio ocurrió pocos días antes de la muerte del artista y quedó marcado por un momento de violencia, confusión y una inesperada muestra de preocupación.
Jimi Hendrix murió doce días después de aquella conversación

El último concierto oficial de Jimi Hendrix tuvo lugar el 6 de septiembre de 1970 en la isla alemana de Fehmarn. La presentación estuvo rodeada de un ambiente caótico y, después de abandonar el escenario, la situación se volvió todavía más tensa. Eric Barrett recordó que intervino para proteger al mánager de gira Gerry Stickells cuando un integrante de los Hells Angels intentó golpearlo con un bastón. Barrett recibió el impacto en el brazo y consiguió subir al vehículo junto con el resto del equipo.
Fue entonces cuando Jimi Hendrix se acercó a Barrett para preguntarle repetidamente si estaba bien. Según el recuerdo de su antiguo asistente, el guitarrista no dejaba de mostrar preocupación después de haber presenciado el golpe. Barrett aseguró que aquella pregunta fue la última frase que recibió directamente de Hendrix. Más allá de la imagen explosiva que el músico proyectaba sobre el escenario, el recuerdo ofrece una mirada distinta a su personalidad y a la relación que mantenía con las personas que lo acompañaban durante sus giras.

La despedida de Jimi Hendrix en Fehmarn también fue breve. Después de terminar su actuación, el músico se dirigió al público para agradecer y cerrar su participación antes de abandonar el escenario. Nadie podía imaginar entonces que aquella presentación sería recordada como su último concierto oficial. Apenas doce días después, el 18 de septiembre de 1970, Hendrix murió en Londres a los 27 años, dejando una carrera que, pese a su corta duración, transformó para siempre la historia de la guitarra eléctrica y el rock.
Tras la muerte de Jimi Hendrix, fue Gerry Stickells quien comunicó la noticia a Eric Barrett. El antiguo roadie recordó la incredulidad que sintió al enterarse de que el músico había muerto. Hendrix fue encontrado inconsciente en Londres después de pasar sus últimas horas en el apartamento de Monika Dannemann. La autopsia concluyó que su fallecimiento se produjo por asfixia mientras se encontraba intoxicado con barbitúricos, un episodio que desde entonces ha generado numerosas versiones y especulaciones.
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Eric Barrett, sin embargo, ha rechazado las teorías conspirativas que durante décadas han rodeado la muerte de Jimi Hendrix. En sus memorias sostiene que nunca encontró elementos que lo llevaran a pensar que el fallecimiento del músico fue provocado de manera intencional. Su testimonio se centra en la tragedia de aquellas últimas horas y en el impacto que la noticia tuvo entre las personas que compartieron con Hendrix los últimos años de su carrera y sus giras internacionales.
El recuerdo de Eric Barrett vuelve a colocar la atención sobre los últimos días de Jimi Hendrix, aunque esta vez desde un momento aparentemente sencillo. Sus últimas palabras hacia una de las personas que trabajaba a su lado no hablaron de música, fama ni de su futuro, sino de la preocupación por alguien que acababa de resultar herido. Ese detalle añade una dimensión humana a la historia de Jimi Hendrix y permite recordar que detrás de la leyenda existía un músico cuya vida terminó demasiado pronto.