Sharon Osbourne responde a los ataques contra Ozzy
La tensión entre la familia Osbourne y Roger Waters volvió a encenderse con fuerza. Sharon Osbourne, viuda y mánager de Ozzy Osbourne, rompió el silencio y confesó que, tras duras declaraciones del exlíder de Pink Floyd contra su esposo, llegó a considerar un gesto tan polémico como simbólico, aunque finalmente optó por no llevarlo a cabo.
Sharon Osbourne y el gesto que decidió no enviar

El conflicto se detonó luego de que Waters minimizara públicamente la relevancia artística de Ozzy Osbourne y de Black Sabbath, comentarios que fueron percibidos como una falta de respeto poco tiempo después del fallecimiento del ícono del metal. Las reacciones no tardaron en llegar y la familia Osbourne respondió con contundencia.
En distintos espacios mediáticos, Sharon Osbourne calificó las palabras de Roger Waters como innecesarias y fuera de lugar. Subrayó que no se trataba de una simple diferencia musical, sino de declaraciones hechas en un contexto sensible, cuando la figura de Ozzy aún era despedida por fans y colegas de todo el mundo.

Jack Osbourne, hijo del músico, también alzó la voz y defendió el legado de su padre, avivando un enfrentamiento que rápidamente se volvió uno de los choques más comentados del rock reciente. Para Sharon, este episodio reabrió viejas rencillas que nunca terminaron de cerrarse.
Fue entonces cuando Sharon Osbourne reveló que llegó a contemplar una respuesta extrema y provocadora como forma de protesta personal. Sin embargo, explicó que decidió no hacerlo por una razón clara: incluso en medio del enojo, entendió que la muerte de una figura pública involucra a familias, memorias y duelos que merecen respeto.
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La empresaria recordó que en el pasado había recurrido a acciones similares para defender a los suyos, pero aseguró que esta vez prefirió marcar un límite. Lejos de retractarse de sus críticas, dejó claro que su postura sigue firme, aunque sin cruzar una línea que, en sus palabras, no valía la pena traspasar.
El enfrentamiento deja en evidencia cómo viejas rivalidades del rock pueden resurgir incluso décadas después, especialmente cuando se mezcla el duelo con opiniones sin filtro. Sharon Osbourne cerró el tema reafirmando su lealtad absoluta a Ozzy y defendiendo un legado que, más allá de gustos personales, marcó la historia de la música pesada.