Tony Iommi no quería repetir otra despedida
Tony Iommi estuvo cerca de no participar en el que terminó siendo el último concierto de Black Sabbath junto a Ozzy Osbourne. El guitarrista reconoció que durante un tiempo no estaba convencido de volver a subir al escenario con la formación original, principalmente porque consideraba que la banda ya había cerrado su historia con la gira The End. Para Iommi, repetir una despedida podía convertir el cierre en algo ambiguo, especialmente después de haber vivido varias reuniones y regresos a lo largo de los años. Finalmente, hubo una razón que consiguió cambiar su postura.
Tony Iommi también dudó por la condición de Ozzy

La principal preocupación de Tony Iommi era sencilla: Black Sabbath ya había tenido una despedida. La gira The End concluyó en Birmingham en 2017 y fue presentada como el cierre definitivo de la trayectoria en directo del grupo. Por eso, cuando surgió la propuesta de reunir nuevamente a Ozzy Osbourne, Geezer Butler, Bill Ward e Iommi, el guitarrista no mostró entusiasmo inmediato. Su postura estaba relacionada con algo que ha ocurrido varias veces en el rock: anunciar un último concierto y, tiempo después, volver a los escenarios. Para Iommi, aquella historia ya había terminado.
La situación comenzó a cambiar cuando quedó claro que el nuevo espectáculo tendría una diferencia importante respecto al cierre anterior. Bill Ward, baterista de la formación original, estaría nuevamente junto a sus compañeros. Además, el concierto tendría un propósito benéfico, dos elementos que terminaron pesando más que las dudas iniciales de Iommi. El guitarrista entendió que no se trataba simplemente de recuperar una gira ni de extender artificialmente la historia de Black Sabbath, sino de reunir a los cuatro integrantes originales para una ocasión única. Esa posibilidad fue suficiente para que finalmente aceptara.

La preparación del concierto tampoco fue sencilla. Tony Iommi explicó que una de sus mayores preocupaciones era precisamente lo que podía ocurrir sobre el escenario, debido al estado físico de Ozzy Osbourne y al tiempo que los integrantes originales llevaban sin tocar juntos. La presentación estaba rodeada de muchas variables, desde los ensayos hasta la duración que Ozzy podría soportar. A diferencia de una gira convencional, no existía la posibilidad de ajustar el espectáculo durante varias fechas. Todo tendría que funcionar en una sola noche frente a miles de personas.
Finalmente, Black Sabbath llegó al escenario de Villa Park, en Birmingham, el 5 de julio de 2025. La reunión original se produjo por primera vez en dos décadas y formó parte de Back to the Beginning, un evento que reunió a varias figuras fundamentales del rock y el metal. Ozzy realizó primero un segmento con su banda solista y después se unió a Iommi, Geezer Butler y Bill Ward para interpretar cuatro clásicos de Black Sabbath: “War Pigs”, “Iron Man”, “N.I.B.” y “Paranoid”.
No te pierdas: George Harrison y el lado animal que marcó su música
El repertorio pudo haber sido más extenso. Black Sabbath había preparado canciones adicionales, entre ellas “Black Sabbath” y “Fairies Wear Boots”, pero finalmente el grupo redujo su participación. Iommi explicó después que habían contemplado interpretar seis o siete temas, aunque las condiciones del espectáculo hicieron necesario ajustar el tiempo disponible. La decisión también estuvo relacionada con el esfuerzo que representaba para Ozzy realizar su propio segmento antes de reunirse con sus antiguos compañeros. Así, el público terminó viendo una presentación breve, pero cargada de significado para la historia de la banda.
La postura de Tony Iommi terminó teniendo un peso especial porque, para él, el objetivo no era prolongar la vida de Black Sabbath. Su negativa inicial estaba relacionada precisamente con la idea de convertir una despedida en otra promesa de regreso. La diferencia fue que Back to the Beginning no planteaba una nueva gira, sino una última reunión de los cuatro integrantes originales y un espectáculo con fines benéficos. Con aquella presentación, Iommi, Ozzy, Butler y Ward finalmente cerraron una etapa que había comenzado más de cinco décadas atrás en Birmingham y que cambió para siempre la historia del heavy metal.