Prince desafió a la industria con Graffiti Bridge
Cuando la mayoría de los artistas se aferran al éxito, Prince prefirió arriesgarse. Tras conquistar al mundo con Purple Rain en 1984, el genio de Minneapolis decidió no repetirse y seguir su intuición artística. Ese espíritu lo llevó a lanzar proyectos tan diversos como Around the World in a Day, Parade o Sign O’ the Times, cada uno con un sello distinto y lejos de lo predecible.
Prince convirtió la crítica en impulso creativo

En 1990, Prince estrenó Graffiti Bridge, un ambicioso proyecto que funcionaba como secuela de Purple Rain y que combinaba álbum y película. Aunque Warner Bros. la vendió como el regreso del Niño, el resultado sorprendió por lo distinto: 17 canciones con colaboraciones de otros artistas, un guion espiritual con tintes fantásticos y una estética que buscaba romper moldes.
El disco, pese a su diversidad, logró mantenerse en el Top Ten de ventas e incluyó éxitos como “Thieves in the Temple” y “Round and Round”, este último interpretado por un jovencísimo Tevin Campbell. Sin embargo, la crítica lo percibió como un collage irregular de la prolífica mente de Prince. La película, por su parte, recibió comentarios aún más duros y fue calificada de incoherente y desordenada.

Fiel a su estilo, Prince nunca consideró Graffiti Bridge un fracaso. Para él, la cinta era un experimento comparable a las películas de rock and roll de los años 50, algo que no todos estaban preparados para comprender. “No puedo complacer a todo el mundo”, declaró en aquel entonces. “Si no lo entienden, no es para ellos”.
Lo cierto es que incluso en sus tropiezos, la energía creativa de Prince brillaba. Su capacidad para grabar sin descanso y reinventar géneros era tan grande que, a veces, su exceso de ideas se convertía en obstáculo. Pese a ello, nunca se detuvo. Graffiti Bridge fue rápidamente superado por su siguiente obra, Diamonds and Pearls (1991), que marcó su regreso al éxito masivo.
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Hoy, a 35 años de Purple Rain y a más de tres décadas de Graffiti Bridge, la lección es clara: Prince no buscaba complacer a críticos ni ejecutivos, sino seguir fielmente su instinto artístico. Y aunque algunos lo consideren un traspié, esa misma osadía lo consolidó como una de las figuras más revolucionarias de la música moderna.
En resumen:
- Prince arriesgó tras Purple Rain
- Lanza Graffiti Bridge en 1990
- Álbum mezcla géneros y colaboraciones
- Críticas duras a la película incoherente
- Superado por Diamonds and Pearls
- Prince defendió su visión artística